Calambres en el Alma...
Las personas buenas existen, no tengo dudas al respecto. No todas las familias se conforman de la misma manera y algunos no tuvimos hogares convencionales. Sin embargo, la generosidad del Señor coloca en tu camino ángeles que ayudan a que tu vida sea más hermosa o por lo menos un poco mas sencilla.
Hoy honro por amor y por principio a mi amado padre Carlos Hernando Rojas, quien durante 26 años de mi vida me dio el privilegio de compartir junto a él momentos inolvidables. Aún no siendo mi padre de sangre, te honro aun más, porque sin tenerla me amaste durante toda mi vida como a tu propio hijo... y de hecho siempre me sentí como tal.
Me siento afortunado de haber compartido mi vida contigo y de tenerte en mi familia. Orgulloso del hombre que fuiste, de tus sabias palabras, de tus enseñanzas y tu visión, ímpetu, fortaleza, perseverancia y gallardía. Orgulloso de tu amor no a tu trabajo sino a lo que te apasionaba hacer en tu vida... fuiste un hombre excelente en ello y digno de admiración, pues no prostituiste tu vida y me parece espléndido saber, que gran parte del hombre en el que me he convertido, es fruto de tu amor, tu esfuerzo y tu confianza en mí, tanto como de tu mano firme pero generosa cuando también tuviste que llamarme a orden y corregirme.
- Si no puedes hacer negocios honestamente, es mejor que no los hagas-, -La tranquilidad más grande del hombre está en recostar su cabeza sobre la almohada con la satisfacción de saber que no debe nada a nadie y que a obrado de manera correcta- o, -el que no sirve para montar en burro, sirve para cargar agua... pero para algo sirve- frases que me enseñaste y que quedaron grabadas en mi mente y mi corazón, y que llevo con orgullo como condecoraciones sobre mi pecho.
Hoy 9 de enero te convertiste en un pasajero en tránsito perfecto, y tengo la certeza de que en el cielo estarán celebrando la llegada de un hombre tan bueno... a todos nos llega la muerte, pero no todos viven realmente, así que sólo me queda confiar en que cuando llegue mi tren, pueda cerrar mis ojos y expirar mi último aliento con la tranquilidad de haberte enorgullecido a ti y a toda nuestra familia, con una vida correcta delante de los ojos del Altísimo, de manera que tu nieto Carlos Daniel, sienta por mi, la misma devoción, honra y respeto que siento por ti mi amado Papito Tata.
Me duele profundamente no tenerte, siento calambres en el alma y mi corazón se desgarra en lágrimas de sangre... pero me alivia la tranquilidad de saber que lo que tuve que decirte, te lo dije en vida y supe aprovechar los momentos que compartimos para decírtelo y de esta manera valorarte, eso me hace muy feliz...
Bendigo tu vida y Bendigo tu espíritu... Te Amo Mucho Tata... Que el señor te guarde durante toda la eternidad en su lugar más preciado...
Hasta Pronto.




Libardo Rojas dijo
Carlos te acompaño en tu dolor, te mando un abrazo cargado de fortaleza
10 Enero 2012 | 02:45 PM