¡Cuidado!... Hablar Para Pensar, Te Deja Como Un Burro.
Recuerdo que en una empresa en la que trabajé, había un tipo de esos que quieren dárselas de muy “sabios” cobijado en su experiencia más que en su formación profesional. –Ya podrán imaginárselo: Fantoche, hablador y ordinario-
El tipo era un técnico en dibujo, pero se sentía el duro del área comercial, en metalurgia y en mecánica. Además un genio “innovador” como así mismo se autodenominaba…
Recuerdo que en esa época yo había empezado a realizar algunos estudios sobre el funcionamiento del producto, con el único fin de prestar un mejor servicio de asistencia técnica de ingeniería a nuestros clientes y entre algunas de las conclusiones que obtuve fue que el producto a veces se fracturaba por problemas de instalación y no por falta de calidad en el producto. Después de llegar a esta conclusión, me dirigí en una junta a mi jefe y le comenté esta conclusión, la que nos permitía asesorar mejor a nuestros clientes y reducir las devoluciones por garantía en la empresa. – El recibió con agrado la noticia y me motivó a seguir trabajando-
Otro día me encontré con el “señor” y este en medio de la oficina me ha dicho: “Carlos, yo entiendo y manejo perfectamente todo eso que usted habla de las ESTRUCTURAS”
Les juro que casi me muero de la risa. Primero, porque yo no estaba hablando de estructuras sino de fracturas y segundo, porque se nota que en su afán de sobresalir, habla cualquier barbaridad que se cruza por su cabeza.
Es mas, creo que el tipo realmente ni siquiera sabía que era una estructura, porque días después lo vi en la oficina con un librito de estructuras de los aceros, de esos que dan los departamentos comerciales de las empresas que fabrican estos materiales –algo así como el libro de NACHITO de matemáticas-
Obviamente no le dije nada, porque eso sería perder mi tiempo, pero esa experiencia me llevó a dos conclusiones importantes:
- La experiencia es importante, pero muchas de las personas que nos menos precian a los profesionales porque somos: “jóvenes inexpertos recién salidos de la universidad y esta solo nos da teoría, como muchas veces expresan” no se las saben todas tampoco y en ocasiones tratan de tapar su falta de preparación, con comentarios resentidos y manipuladores.
- Hay que valorar lo que sabemos jóvenes profesionales, debemos aprender a canalizar todo el conocimiento que nos ha sido impartido y seguramente aportaremos cosas mayores a nuestra compañía, a nuestra sociedad y a nuestro país. No hay que sentirnos sobrados, pero tampoco dejarnos intimidar… mucha seguridad y profesionalismo, nada de dejarnos opacar de personajes –mala leche- como este que menciono.
Palabras mas, palabras menos… mostró lo BURRO que es, y realmente en la compañía ha sobrevivido mas hablando y fantocheando que haciendo un aporte realmente importante… de ese tipo de gente hay bastante en algunas empresas lastimosamente.
Les cuento -aquí entre nos- que uno de sus aportes innovadores, es llevar loterias a los eventos de fin de año de los distribuidores de la empresa... ¿ahhh?, cuando me dijo eso, pensé que se trataba de algun chiste, pero no, lo decía en serio y con orgullo. En esa ocasión si mostró lo medicre que es. Si eso es innovador, entonces la humanidad está en decadencia
Por último, quiero hacer énfasis en que hay personas talentosísimas en sus campos y que no tienen una formación profesional, de esas personas si hay que tratar de aprender mucho… pero hay que aprender a diferenciar a estos genios de los burros habladores… estos últimos solamente nos apartan del camino, los primeros nos formaran y nos ayudaran a crecer bastante…
Recuerdo que uno de mis mejores maestros, solamente hizo hasta cuarto de bachillerato y me siento afortunado de haber aprendido de el… con esto trato de decir, que no estoy en contra de los autodidactas y/o empíricos, sino en contra de los empleados de mucho tiempo que se vuelven, mañosos, mediocres, conformistas y habladores… ese tipo de personas sencillamente me repugnan, porque no solamente no aportan nada, sino que sus inseguridades los llevan generalmente a andar en chismes de pasillo para sobresalir… y esto finalmente repercute en que las empresas no aumenten los niveles en sus departamentos.
Definitivamente el tipo debería pensar para hablar y no hablar para pensar… por tratar de quedar bien quedó como un ignorante.
Gracias a mi universidad, al SENA, a los sitios en donde me he educado, a las empresa en donde he trabajado, y a la gente que me ha formado y que me ha exigido… por ustedes soy el profesional que soy hoy en día.
(Tanto en metalurgia, como en otros campos que también me han aportado muchísmo).
Comentarios Bienvenidos.


montevideana dijo
Carlos Augusto me encantó y es increìble como no importa en que país estès èste tipo de experiencia se repite. Como las personas nos "parecemos" aquì y allà.
Reconozco en la descripciòn de ese señor a tantos que me rodean, jaja.
Creo que los hay de todas partes, tambièn estàn los que detràs del tìtulo hacen alarde y "opinan" con mediocridad y desprecio por el otro, pero bueno, eso es parte del "ser".
Lo importante es saber uno distinguir entre lo que nos parece està bien o mal, agradecer lo que tenemos y sabemos y hecharlo a andar con gente que nos apoye como el otro señor del que hablaste en el que tambièn reconozco a algunos señores de por acà, aunque cada vez son menos.
Ahora marcho a un cumple de 90 años, luego tengo otro compromiso y la jornada se hace larga, pero mañana te sigo leyendo.
Un abrazo y gracias por invitarme a tu blog, me parece muy interesante.
Caro.
29 Abril 2007 | 06:11 PM