¿Es posible descubrir si nos engañan vendiéndonos una joya falsa?
El primer caso famoso en que entender la física metalúrgica ayudó a desenmascarar a un ladrón de las joyas, se dio en la antigua Grecia. Arquímedes (el mismo que aportó a la humanidad la importancia del uso de la palanca) descubrió el engaño planeado por un joyero, encargado de fabricar la corona del rey.
La historia dice que el rey (desconfiando del joyero) le pidió a Arquímedes que investigara si realmente la corona que le habían hecho era de oro puro.
Arquímedes para esto hizo una prueba sencilla (aunque no poco inteligente si consideramos la época) que consistió en lo siguiente: ordenó hacer una corona exactamente igual a la que había mandado a hacer previamente el rey de oro. Luego, tomó ambas coronas y sumergió cada una en un tanque de agua.
El descubrimiento.
Arquímedes pudo observar entonces, que la corona que había hecho el joyero del rey había sido aleada con otro metal y esto permitió descubrirlo, ya que el metal con el que se aleo el oro de esta corona, era menos denso que el oro puro, razón por la que al momento de ser sumergida esta corona, levantó en menor proporción el nivel de agua de su recipiente, en comparación con el nivel del recipiente de la corona de oro puro.
Como podrán imaginarse… este señor lo pasaron al papayo.
Hoy por medio de este post, deseo reconocer el trabajo de grado de un ingeniero y amigo de mi facultad: “el ingeniero FREDDY PINILLOS” quien realizó un proyecto que hasta el día de hoy me ha parecido bastante interesante y bonito.
Supongamos que actualmente una persona compra un anillo, unos pendientes o una gargantilla de oro en una reconocida joyería y resulta que esta le salió de mala calidad, o que una de estas joyerías sospecha que alguno de sus orfebres está robándose el oro de la misma y lo alea con algún otro material… ¿Cómo harían para saber?
Bueno, gracias al trabajo del Ingeniero Pinillos hoy podemos encontrar solución al problema sin que deban tener que hacer otra pieza igual a la original.
Resulta, que su trabajo consistió en realizar metalografías a diferentes tipos de oro (para los que no entienden que es metalografía, revisen mi post: “la células de los metales” que allí entenderán el concepto) y de estas metalografías creó un archivo patrón, en donde se aprecian las diferentes estructuras de estos tipos de oro cuando presentan diversas composiciones. Entonces, si una persona piensa que le metieron “gato por liebre” podría consultar este tipo de muestras, hacerle una metalografía a su pieza y comparar la estructura con la de las patrones. Allí se obtendría un resultado rápido y confiable.
Ese es el trabajo de los Arquímedes metalúrgicos modernos. Obviamente, esto podría ser de gran ayuda, para los entes judiciales encargados de investigar este tipo de casos.
Ya ven… metalurgia aplicada al campo judicial.
Felicitaciones Freddy… realmente me ha gustado mucho tu trabajo.
Comentarios bienvenidos.
Andrea dijo
Aunque no me gustan las joyas de oro, muy interesante el dato!
Buen post.
Un abrazo
6 Septiembre 2006 | 11:56 PM