Ni eficacia, ni Eficiencia… tan solo es un fiasco que debo corregir de una buena vez.
Con ojos de pescado frito quedé esta semana en una entrevista de trabajo, cuando mi entrevistador me ha preguntado ¿Qué es eficiencia? Y ¿Qué es eficacia?
Debo decir que en mis adentros lo único que dije fue: “esto me pasa por tarado”.
No me molesta confesar que no respondí porque evidentemente no sabía la respuesta. Lo que me enfurece es que ya debería saberlas no solo porque ahora soy auditor interno, sino porque ese mismo fiasco me había ocurrido en una ocasión anterior y no aprendí del error, sino que he vuelto a cometerlo (personalmente lo llamaría: error infantil) en fin… lo importante es que hoy de una buena vez, he decidido escribir al respecto acerca de estos dos conceptos y otros que hacen referencia al control de calidad y de paso lo comparto con ustedes, para que si no le ha pasado, no cometan el mismo horror y de paso aprovecho para grabármelos.
Eficacia: Hace referencia al grado de optimización (buscar la mejor manera de realizar una cosa - www.rae.es) en que un ente logra objetivos provistos en una política, metas operativas, objetivos y otros logros, con los recursos destinados y en los tiempos establecidos.
Eficiencia: Hace referencia al hecho de lograr los objetivos provistos en una política, metas operativas, objetivos y otros logros, PERO con el mínimo esfuerzo y el menor costo posible, lo que se logra a través de la adecuada utilización de los recursos disponibles.
Otras preguntas que suelen hacer las empresas que entrevistan personal con conceptos mínimos de calidad son: ¿Qué es proceso? Y ¿Qué es procedimiento?
Esa si la respondí bien “¡menos mal! porque sino, el ingeniero hubiese podido pensar que me habían robado el dinero del curso, que mi certificado era falso o que yo era un timador”
Proceso: Hace referencia a todo el conjunto de las etapas ordenadas de una operación artificial o natural.
Procedimiento: Hace referencia a todos aquellos documentos en donde se registran las acciones de proceder. En calidad, deben estar disponibles a todas aquellas personas que estén a cargo de ejecutar las mismas.
Conclusiones.
1. Creo que he perdido un trabajo importante esta semana por no aprenderme básicos e importantes conceptos de calidad. Por tanto, Aprendí que no me debo conformar con la típica frase: “yo entiendo el concepto” nada de eso… no se debe descuidar el lenguaje profesional, sino tu entrevistador te verá igual de enredado que la Chimoltrufia (Chespirito). “Para que le digo que no si sí”
2. Afortunadamente respondí las otras preguntas que hacían referencia a unidades de presión, temperatura, velocidad y volúmenes; también a cuanto equivale una pulgada, un pie, etc. Debo reconocer que me desesperan un poco los test de personalidad largos… y en ocasiones hasta me han tocado algunos hasta de 200 preguntas… que cosa tan harta.
3. Hay que aprender a reconocer los errores y corregirlos de inmediato (no dejes para mañana…).
Comentarios Bienvenidos.
Israel Arias dijo
Me ha venido a la cabeza un concepto que me ayudó a simplificar el entendimiento de la diferencia entre eficacia y eficiencia, y la compartiré con vosotros, "eficacia es hacer las cosas bien, y eficiencia es hacer las cosas bien a la primera", dicho esto comparto contigo que no se debe descuidar el lenguaje profesional, a veces es fácil entender las cosas, pero un entrevistador puede valorar tu manera explicarlas.
Lo del punto 3, más claro el agua...pero como le cuesta eso a algunos...
Saludos a todos
16 Agosto 2006 | 02:37 PM