La vida pasa por nosotros... ¿pero nosotros pasamos realmente por la vida?
Cuando estaba en el colegio, mi profesor de ética nos indicó que debíamos desarrollar un ejercicio en el cual, se escribía en una hoja, el nombre de la persona que mas y menos nos simpatizaba en el aula. Una vez que terminamos de escribir en la hoja, todos los estudiantes del salón, se leyeron los siguientes resultados:
1.Entre los tipos que mas generaban simpatía, habían seis o siete.
2.El tipo que mas generaba desagrado en el aula, se llamaba Arias Roa.
Una vez se leyó abiertamente el resultado, el profesor dio el siguiente dictamen:
“Estos son los líderes del curso”
Algunos se rieron al ver que el tipo que peor les caía en gracia estaba siendo catalogado como líder, ya que lo tachaban de perdedor, desagradable y hasta sucio.
El profesor expuso que de un curso de 40 personas solo 8 se destacaban lo suficiente para ser tenidos en cuenta por los demás. El resto, eran indiferentes... o “del montón” y además, expuso que a través de la historia los líderes se destacan por ser buenos o por malos. No dijo nada mas y se fue. Muchos se mofaron del veredicto final, yo medite sobre estas palabras aun cuando no dije nada. A los 17 años mi personalidad no estaba lo suficientemente fuerte, como para enfrentar a mis compañeros. A esa edad todos queremos sentirnos aceptados.
Hoy, medito nuevamente sobre el asunto y veo cuan ciertas eran las palabras de Ignacio. Todos pasamos por la vida queriendo triunfar y medimos el éxito en la cantidad de dinero que logramos recopilar, pero, cuantas personas han tenido grandes fortunas y jamás son recordadas. No quiero decir que debamos vivir en la miseria, pero ¿que tanto trabajamos para dar un importante legado a nuestras futuras generaciones?
Hay una historia entre un Conde y Bethoven, en la cual el Conde su ufana de sus castillos y riquezas (me la han contado pero no sé si sea cierta, aunque como ejemplo es estupenda) Bethoven le decía al conde “Condes han existido muchos... Bethoven, no hay sino uno” y hasta el día de hoy ¿quien no ha escuchado hablar de Bethoven? Pero el Conde (si la historia es cierta) ni idea de quien es.
Jesús, Hitler, Nietzsche, Mussolini, Ghandi, Bolivar, Alejandro Magno, y muchísimos otros hombres han realizado acciones, en distintas épocas, que buenas o malas han trascendido en la historia de la humanidad. ¿nosotros que hemos hecho? ¿ cuantos profesionales nos perdemos a diario, en el deseo de capitalizar “riquezas” y olvidamos nuestro deseo de destacarnos? ¿de sobresalir? ¿de ser recordados en los libros de historia?
Trabajar en el desarrollo de nuestra ideas, “con verdadera convicción” (no fanatismo) es una buena manera de trascender nuestro conocimiento. Respetando los derechos de los demás y generando expectativas que permitan evolucionar las condiciones de vida de las generaciones futuras.
Muchos profesionales se han graduado y han trabajado en grandes empresas ¿cuantos son recordados? Muchos empíricos han obtenido grandes fortunas ¿cuantos han tenido una importancia real? Muchos trabajan durante toda su vida y jamás consiguen ni una cosa ni la otra. Se conformamos simplemente con subsistir. Hay una gran diferencia entre ser temido y ser respetado.
No quiero decir que todos logremos hacer algo que cambie el rumbo de la humanidad. Pero podemos contribuir en el desarrollo de una idea o un proyecto que repercuta en un cambio mayor...
“Hay que trabajar con amor, esmero, compromiso y la convicción de que nuestro trabajo contribuye a la creación de un mundo mejor”
Liz dijo
Hola carlos, me parecen muy interesantes tus publicaciones, y este es muy bueno... deberias de escribir un libro de temas variados, como especie de una recopilacion de todas las publicaciones de tu pagina... seria la primera en comprarlo...
Y salud.
12 Noviembre 2005 | 07:45 PM